Hoy en día hay un gran número de malestares que afectan a una porción considerable de la población, inconvenientes que generan malformaciones o lesiones en la columna, las articulaciones, la pelvis, los huesos y músculos, los cuales impiden que las personas se muevan o desarrollen con normalidad.
Desde hace ya varios años, la medicina ofrece la ortopedia para tratar estos casos. La ortopedia es una especialidad que evalua y trata aquellas dificultades en el sistema musculoesquelético, por ejemplo, las lesiones y roturas en las extremidades, la columna vertebral y la pelvis.
El objetivo es conseguir un diagnóstico preciso, de modo que pueda proporcionarse el tratamiento adecuado para que el afectado se recupere e integre con prontitud a sus actividades cotidianas. La forma en que se pueden clasificar las diferentes afecciones se basa en función de la zona del cuerpo en la que se presentan.
Una de las estructuras óseas de mayor relevancia para el cuerpo humano. Formada por discos invertebrales, vértebras, elementos relacionados con el sistema nervioso como las raíces y la médula espinal, tejidos blandos como tendones, músculos y ligamentos. Su función es dotar al cuerpo de un respaldo para que se mantenga erguido, asimismo, otorgar movilidad y proteger los componentes nerviosos. La columna está constantemente sometida a trabajo pesado. Los padecimientos en esta área más comunes son las radiculopatías, lumbalgias, canal cervical estrecho y lumbar, deformidad, fracturas y hernias.
Articulación compuesta por el acetábulo y la parte proximal del fémur. Una de las articulaciones de la extremidad inferior de mayor relevancia pues soporta el peso que ejerce la extremidad superior del cuerpo, además su presencia es fundamental para la realización de actividades como caminar, descender o ascender escaleras, correr, sentarse, erguirse, etcétera. Es una de las partes con mayores demandas físicas, por lo que son frecuentes las lesiones por desgaste en esta articulación. Con respecto a la cadera, la ortopedia tiene un campo de estudio bastante amplio, y es una de nuestras especialidades.
3. La rodilla.Conformada por la parte alta de la rótula y la tibia, y la parte baja del fémur. Cuenta con muchos elementos estabilizadores, como, los ligamentos cruzados, ligamentos colaterales, músculos, tendones y meniscos. En sus funciones destaca la posibilidad de realizar movimientos de extensión y flexión en las piernas para llevar a cabo actividades deportivas o cotidianas, además permite conservar un balance correcto. Es sometida a labores que pueden provocar desgaste, por lo que las lesiones en ella son comunes, las que más destacan son: la osteoartritis, malas alineaciones rotulianas, esguinces, fracturas, desgarres en los ligamentos y lesiones en meniscos.
Los tobillos están compuestos por el astrágalo y la tibia en su parte inferior. Somos bípedos gracias a estos, (además de otros 27 huesos ubicados en el pie). Posee una gran cantidad de tendones y ligamentos que posibilitan un buen soporte del cuerpo así como movilidad, asimismo, es afectada con constancia por fracturas y esguinces.
Estas articulaciones son las más cercanas al tórax, y las más dinámicas de nuestro cuerpo. Se conforman por la cavidad glenoidea, la parte superior del húmero, y los enlaces escapulotorácico y acromioclavicular. Su función es posibilitar que las manos estén aptas para realizar cualquier actividad.
Articulaciones que actúan como bisagras para lograr la extensión, flexión y giro de los antebrazos. Compuesto por la parte inferior del húmero, la superior del cúbito, así como la cabeza del radio, en conjunción con otras estructuras tendinosas y ligamentarias.
Se encargan de realizar los movimientos más específicos y finos del cuerpo humano. Debido al constante uso que hacemos de las manos y muñecas, son frecuentes los traumatismos. Constan de complejas estructuras nerviosas, de ligamentos y tendones.
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